miércoles, 14 de octubre de 2009

Eida


Conocí a Eida, o mejor dicho la vi, en un espacio muy extraño, uno de mis hermanos de la vida Rafael Gomez me había convencido de lo impensable, asistir a una suerte de reencuentro de cuando estudiábamos en el liceo, la experiencia aunque sumamente extraña, fue placentera



Y bueno ahí estaba ella, era un recuerdo, una imagen congelada en el tiempo, no se, cuando yo tenía quince años ella tendría diez, eso era lo que yo recordaba, el rostro de una niña. Pero en ese sitio vi algo en la mirada de ella, algo entre la incomodidad y el pensamiento perdido que me hizo pensar... yo debería en algún momento hacer algo con ella, un día de estos, que me termine de volver loco, la invito a hacer un trabajo conmigo.



Y así pasó, de ese día quedó un contacto vía internet y creo que como al año o año y medio le escribí lo siguiente: Si tienes algún chance en estos días, me gustaría que nos tomáramos un café para contarte un proyecto que tengo en mente y pedirte un favor. Se que por encima suena raro y descabellado y en efecto es raro y descabellado, pero mi trabajo suele ser así. José Antonio


Y ella respondió esto: JEJEJE pues si suena un poco loco, dime que clase de favor necesitas? a lo que yo respondí... no se si sabes, me gano la vida como escritor y director de cine y desde el día del reencuentro loco de la otra vez, se me metió en la cabeza que me gustaría que aparecieras en alguno de mis trabajos ( y eso puede significar que participes mucho o poquito eso lo veríamos después) no se, es algo de la energía, algo en la mirada que uno no sabe si es muy alegre o muy triste. Me hubiese gustado contarte esto tomándonos un café, darte para que vieras mi primera película, mostrarte el guión de lo que quiero hacer, pero eres una muchacha cuerda y cautelosa como debe ser. Voy a hacer un corto en estos días y bueno, me encantaría que estuvieras por allí, si me das un correo te lo mando para que lo leas y si me vas a decir que no, sea con más argumentos. Esa mirada triste-alegre le vendría muy bien a la fotografía blanco y negro que tengo en la cabeza y seguramente seria una experiencia grata. Gracias y de verdad disculpa el abuso. josé antonio



Eida: Tranquilo no tienes que disculparte, mi correo es xxx@hotmail.com
Si aún quieres y tienes tiempo, nos podemos tomar ese café la semana que viene, así me cuentas más...Lo de la foto,bueno ni idea, no soy buena con las fotos,y siempre he creído que las cámaras no me quieren mucho...




Como ven lo de las cámaras era mentira y ella participó en un bello proceso de tres meses de ensayo que concluyó con un trabajo que me conmueve mucho.


1 comentario:

  1. Sweety:
    Es un bello relato que me conmueve, pues aún recuerdo cuando por aquellos años noventa, ya ondaba Tienda Honda por tu cabeza. Y desde aquella época (y Sabina diría "Y parece que fue ayer") ese rostro y ese B/N ya se presentían.
    Ahora es una realidad que espero ver juntos (yo que no veo ninguna peli con su director al lado, ni las tuyas). Ésta sí, porque de algún modo, con envidia o desasosiego, no lo sé; también la considero mía.
    Beijos

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